Una Señora Le Grita Horrible A Un Niño Por Vender Dulces. ¡Pero Otro Cliente Viene A Su Rescate!

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Es indignante ver personas que tengan reacciones como estas y es mucho más triste que sea hacia un niño que desea ayudar a su familia trabajando en la calle. Es importante que te tomes unos minutos y veas como ponen en su lugar a esta señora que estaba maltratando verbalmente al pequeño.

La historia que te traemos hoy es de una señora que le gritaba a un niño por vender golosinas fuera de una tienda, pero apareció el rescate de un hombre que le brindo la ayuda al pequeño. Así que ve este video hasta el final que no se ven muy bien las caras de las personas, pero queremos mostrarle que no se debe tratar mal a alguien que solo busca el plato de comida para su casa honradamente y recuerda dejarnos tu comentario que tu opinión es importante para nosotros.

Siempre es necesario respetar a los de más y no pisar a nadie porque hoy estas arriba tu pero mañana el que puede estar abajo puedes ser tú.

Fuera de una tienda Objetivo en Rowland, California, una pareja de hermano y hermana venden golosinas con la esperanza de hacer algo de dinero.

Con lo que sé, no es diferente de las Pequeñas Exploradoras vendiendo sus muy caras galletas (naturalmente que son muy, muy ricas, y sí, como es lógico que las adquiero) o bien los Pequeños Exploradores vendiendo sus palomitas de maíz de microondas al peso, que absolutamente nadie come nunca más lo compras de todas y cada una manera pues esos jóvenes desean ir de campamento o bien lo que fuera.

El exterior de una supertienda es un sitio genial para vender cosas y lograr montones de clientes del servicio. No es tal y como si esos pequeños estuviesen limosneando (si bien no hay nada de malo en ello, tampoco), simplemente venden gominolas.

Una señora mayor aparece y meridianamente cree que hay algo de malo en esto. Podría sencillamente haber pasado de largo, rehusándose a adquirir gominola alguna. Es su elección.

Mas ¿qué hace realmente? Empieza a vocear al pequeño. Es desagradable y ofensiva, y efectivamente se distancia mucho de la decencia, la buena educación y la afabilidad. Va tan lejos que el pequeño empieza a llorar. Es entonces que otro paisano, Jay Lopez, interviene y salva al– pequeño.

“Lo adquiriré todo”, afirma el hombre en referencia a las gominolas. “Voy a adquirirle todo, y voy a obsequiarlo a toda esta gente. Habría de estar abochornada.”

Fue un enorme alivio cuando apareció Jay, efectivamente para los pequeños y para todos y cada uno de los que ven el vídeo. Es bastante difícil para mí entender de qué forma y por qué razón esta mujer puede ser tan mala.

¿De qué manera llegó a esa edad y todavía de esta forma continuar siendo tan ignorante? Si bien jamás entenderé sus lamentables acciones, agradezco que haya hombres como Jay prestos a intervenir, proteger y charlar por gente en situaciones como esta.

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